En la UNCuyo ya se vive y se siente el clima de elecciones.
El 7 de junio será el día en que docentes, no docentes, estudiantes y egresados acudirán a las urnas para ejercer su derecho a voto y elegir a las autoridades que conformarán el nuevo Gobierno Universitario.

En esta elección se ha producido un hecho inusitado, inesperado para muchos. Por primera vez, un diseñador se presenta como candidato al cargo de Rector (máxima autoridad de la Universidad), y esto es un hito histórico para ADIMZA.  El candidato es el DG Andrés Asarchuk, uno de los socios que siempre han apoyado la existencia y la gestión de nuestra Asociación.

 

Consideramos que es muy importante que los demás diseñadores lo conozcan, y por eso decidimos invitarlo a una charla de café para preguntarle sobre sus motivaciones, objetivos y propuestas:

– ¿Cómo fue que te constituiste en candidato a Rector de la UNCuyo?

– La iniciativa surge de mis propios compañeros de trabajo. Yo me desempeño hace muchos años en el CICUNC ejerciendo un cargo de No Docente (más propiamente dicho “Personal de Apoyo Universitario”). El estatuto de la Universidad dice que los candidatos a Rector tienen que provenir del Claustro Docente, pero como yo tengo doble faceta, también soy docente, los colegas del CICUNC me preguntaron si me quería presentar. Primero dije que no, pero después me convencieron con un argumento fuerte que fue: “Esto está muy partidizado, hay peronistas de un lado y radicales del otro, se ha armado un River-Boca. Hay mucha gente en la universidad que no está ni con uno, ni con otro y no tienen espacio. ¿Por qué no armamos un partido que venga a triangular?”, eso ya implica un juego democrático más interesante, porque sólo entre A y B es muy complicado. La grieta “Radicales- Peronistas”, con los últimos cambios se profundizó más, ha entrado mucha gente desde afuera de la Universidad a hacer política. Entonces se ha priorizado los intereses de los partidos antes que a la Universidad. La propuesta nuestra es hacerlo al revés, primero la Universidad. No despolitizarla, sino despartidizarla.

Nos han criticado por denominarnos “Independientes”. Ser independiente no significa que no tengas ideología. Ser independiente significa que vos, frente a cada elección sos libre de votar al que se te dé la gana y si no te convence el candidato de un partido, elegís a otro. Distinto de los que llevan el partido en su ADN.

Los otros dos candidatos forman parte de la gestión actual. Por un lado el Ing. Agr. Daniel Pizzi, actual Rector (va por la reelección y es de extracción Radical), tiene que defender su gestión. Y por el otro, Adriana García (representando a sectores del peronismo), quien no ganó en la elección anterior, pero alcanzó a asumir como Secretaria Académica por cuestiones del sistema eleccionario que estipula que los candidatos van asumiendo cargos de acuerdo a la proporción de votos obtenidos. Así, ella llegó a obtener ese rol fundamental, pero ahora está en una situación complicada, porque es parte de la gestión y al mismo tiempo tiene que despegarse como oposición.

En cambio nosotros no estamos en ninguna de las dos situaciones, no tenemos ni que defender nada, ni que separarnos de nadie. Nos sentimos libres y dijimos: “Bueno, ¿por qué no?”. Me siento muy honrado de que hayan pensado en mí, lo siento como un abrazo de mis compañeros de trabajo, porque no soy el único que está en los dos claustros. Me parece que la causa es importante y que vale la pena jugarse, por eso acepté.

“Me parece que la causa es importante y que vale la pena jugarse, por eso acepté.”

– Por esta doble función que ejercés, suponemos que vos la conocés bastante bien desde adentro… ¿cómo ves hoy a la UNCuyo?

– En esta partidización de la Universidad veo un gran problema, que no es el hecho que ingrese gente de afuera, sino que tiene con que esto le quita capacidad de acción a la gente de adentro, se pierde autonomía. La UNCuyo es uno de los pocos entes que tienen autonomía -desde la reforma de 1918-, es decir que se puede autodeterminar, elegir sus candidatos, elegir su desarrollo y su futuro, y ni el Gobierno Nacional, ni el Provincial, ni nadie puede poner funcionarios. Eso es lo mejor que tiene la Universidad. Metiendo candidatos desde afuera, se disminuye la autonomía universitaria. Nosotros lo que queremos es cortar con eso. Queremos recuperar la autonomía de la Universidad, si tiene que venir alguien de afuera, vendrá por sus capacidades y no por su partido político.

El segundo problema que veo es que en el gobierno universitario se ha naturalizado que los funcionarios, los decanos, quieren tener los Consejos de su lado para que sean “levantamanos” porque entienden que eso es “gobernabilidad”. Nosotros vamos con fórmula de Rector y Vicerrector, pero no de Consejo Superior. Y nos preguntan en tono de crítica: “¿Y qué, van solos?”. Sí, apuntamos al poder ejecutivo de la Universidad. Y con gobernabilidad bien entendida, en el sentido profundo de la democracia, a través del consenso. Que los Consejos asesoren y trabajen sobre los temas que propone el Ejecutivo, buscando los puntos de encuentro. Yo no quiero un Consejo de “levantamanos” porque ese es un formato de democracia autoritaria. Mientras más plural y más diverso, mejor.

– ¿Y eso cómo lo llevarían a la práctica? ¿No les complicaría la gestión?

– Tendremos que manejarlo siendo democráticos, con negociaciones guiadas por el buen camino, mediaciones, rondas de discusión, charlas, acuerdos y, en algunos casos, rupturas.

No queremos más “levantamanos”. Porque si no, ¿para qué tenemos la estructura que fija el Estatuto Universitario? Se ha naturalizado tanto esa situación que se llega a cuestionar el por qué nosotros vamos solos, sin presentar un consejo, no le encuentran sentido. El Consejo que se conforme de acuerdo con lo que la gente quiera, van en boletas separadas y que elijan al Rector que consideren más capaz.  Votar a uno, votar a otro, se conforma un grupo, nosotros estaremos o no; si estamos, habremos de gobernar como está planteado institucionalmente. Porque los estatutos de la Universidad, todas las ordenanzas y reglamentaciones complementarias explican la razón de ser de todo esto que se ha desvirtuado y naturalizado.

– Contanos sobre tus planes, ¿qué proponés?

Quiero proponer en la próxima Asamblea Universitaria que entre las misiones de la UNCuyo, que por estatuto son tres: la DOCENCIA, la INVESTIGACIÓN y la EXTENSIÓN, se agregue la CREACIÓN. No en el sentido artístico, sino en el sentido del pensamiento creativo. (La Asamblea Universitaria es una instancia de gobernación por encima del Rector y Vice, que reúne a todos los Consejos Directivos para tomar decisiones de cambios en el estatuto -entre otras cosas-).

Nosotros como docentes, estamos formando a chicos que van a trabajar en los próximos diez, veinte o treinta años, y a ellos no los van a “salvar” los conocimientos de hoy, los va a salvar tener una mente flexible, adaptable, una mente creativa. Por eso quiero proponer que otro de los pilares de la Universidad sea la CREACIÓN. Y eso tiene que ver con mi formación y experiencia como diseñador.

Históricamente hubo un privilegio sobre el pensamiento del modelo Científico duro. Después, el Humanístico, que se considera más blando y ha alcanzado cierta consideración. Pero el pensamiento Creativo siempre ha estado como devaluado.

Coincido con el punto de vista del filósofo italiano, Gianni Vattimo, propulsor del llamado “Pensamiento débil”. Él se refiere al problema de los dogmatismos, es decir si vos sos dogmático en un punto y yo soy dogmático en otro punto y nos sentamos a charlar, tu preocupación no será encontrar un puente, sino defender tu dogma. Él dice que es más útil tener pensamiento débil en cualquier “intercambio” que tengas con una persona , esa persona debe dejarte algo y viceversa, si no, el vínculo resulta estéril. Ser flexibles no significa falta de principios, significa tener la capacidad de escuchar, intercambiar, acordar, modificar para adaptarse mejor a los nuevos tiempos.

Las carreras que tienen base en este pensamiento, las proyectuales como la de diseño, tienen la ventaja de girar en torno a 360º. Lo explico tomando prestadas las palabras de un amigo que no es diseñador, un día él me decía: “No sé cómo hacen los diseñadores para pensar. No sé si nacen con ese chip o hay algo en la carrera que les despierta cierta capacidad de visión integral. Los diseñadores son como una perinola que no para de girar, porque mientras piensan en un cambio de color, también consideran la tecnología a aplicar, y a la vez, cómo eso afectaría el presupuesto, y si cambian el presupuesto, también piensan en la comunicación posterior. Van girando en todas las premisas de un proyecto sin caerse sobre un lado. Esa mentalidad de poder atender a todos los frentes al mismo tiempo, yo creo que es exclusivo de las disciplinas proyectuales, ni siquiera las artísticas. El pensamiento de diseño tiene un valor del que ustedes mismos todavía no son conscientes.”

– Bueno, una de las principales razones por la que existe ADIMZA es tratar de jerarquizar el sector y que la sociedad empiece a reconocer al diseño como una profesión tan importante como la ingeniería, la escribanía, la abogacía, la arquitectura…

– Claro. Y hay que empezar con ese trabajo desde la formación, la educación. Te cuento un caso: hay una cátedra en Ciencias Agrarias que se llama  “Desarrollo de nuevos productos” para bromatólogos, ingenieros agrónomos, entre otros. A mí me pidieron, debido a que estoy con un trabajo de investigación sobre el aceite de oliva, que fuera a dar una charla sobre “Food Design”. Me puse a estudiar sobre los aspectos vinculados a la gastronomía, es decir el packaging, la presentación de un plato, la ambientación de un restaurante, los rituales de la comida, etcétera, y cuando fui a dar la clase se produjo una sorpresa mutua. Los alumnos me miraban con una cara, como diciendo “nunca se me había ocurrido que alguien pudiera pensar esto”, pero al mismo tiempo, sus preguntas como futuros bromatólogos o ingenieros agrónomos me hicieron pensar que mi mirada de diseñador es la misma que la de ellos, aunque desde otros lugares.

¿Qué pasa? ¿Cómo están estructuradas las facultades? Vos cuando entrás a una facultad, entrás como a un monasterio, pues no salís de ese ámbito, cursás prácticamente todo en tu facultad. Otra de nuestras  propuestas es incentivar a que los alumnos caminen por el campus, yendo de una facultad a la otra. Los de Bromatología y Agrarias se dieron cuenta que para muchas cosas que quieran hacer necesitarán del diseño. Lo entendieron ahí, en la etapa de formación. Lo hemos hablado con Ricardo Palma (su compañero de fórmula, candidato a Vicerrector), nos encantaría que los alumnos vayan de una facultad a la otra, que tengan un plan básico, con algunas materias troncales y que todas las demás sean eclécticas para que maticensu carrera.

– ¡Eso sería un gran cambio!

– ¿Por qué esa cátedra de “Desarrollo de productos” no se dicta en la Carrera deDiseño? o ¿por qué no se dictan otras en Ciencias Económicas, que sirvan a estudiantes de todas las facultades? ¿Por qué no se forman equipos de trabajo, por ejemplo, un estudiante de cerámica, con uno de diseño industrial, otro de ingeniería, más uno de médica y abordan de manera integral el tema de las prótesis, reemplazo de prótesis óseas con nuevos materiales, en lugar de que cada uno por su lado? Si tenés todas las carreras ahí, ¿no sería bueno que los estudiantes se mezclaran en grupos experimentales? Cuando ellos se reciban, ya sabrán cómo trabajar vinculados con otros.

– Eso generaría más desarrollo local…

– Obviamente, te hace ampliar la mirada. Desde estudiante, te formás entendiendo que te tenés que vincular.

– ¿Has visto este modelo en algún otro lado?

– No, lo estamos pensando entre nosotros.Otro caso, -esto la escuche en una universidad francesa- de las carreras de idiomas se sale siendo profesor de inglés o francés, se debe cursar las materias de idiomas, pero se puede elegir, según con los temas con los que quiera relacionar el estudiante en el día de mañana, cuando trabaje, puede cursar materias de Relaciones Exteriores, o de principios del Derecho Internacional o ingeniería o ciencias médicas. Entonces cuando se recibe con su titulo de idiomas ya tiene un conocimiento de un área específica, acorde a sus intereses, que le puede abrir puertas en el mundo laboral. Si apunta a trabajar en empresas petroleras, ya se puede mover en ese sentido y entrar a trabajar con conocimientos más específicos.

¿Y cuánto costaría en dinero ese cambio en la Universidad? Nada.

Participaron de la charla con Andrés Asarchuk: (de izquierda a derecha) el Tesorero de Adimza, Héctor González Di Carlo; el Presidente de Adimza, Ramiro Candia; la anterior Presidente de Adimza, Susana Cabrera.

– La amplitud que lográs en la mente de las personas que están estudiando tiene un efecto positivo luego, en las oportunidades que se logran para afuera. En ADIMZA lo hemos conversado muchas veces, y es una crítica que hacemos, en muchos de los ámbitos de la UNCuyo el contacto con la sociedad del día a día es bajo. En Diseño, por ejemplo, todavía hay materias que hacen proyectos gestados desde la influencia de la mentalidad de ciertos profesores, que no ven lo que está pasando afuera de las Universidad.

– El año pasado fui a una reunión de diseñadores, convocada por un programa del Gobierno nacional que está intentando promover el desarrollo de pymes a través del diseño específicamente. Y había diseñadores de todo el país, aunque la mayoría eran del nor-oeste argentino que trabajaba con textiles de fibras naturales. Los productos eran fantásticos, pero tenían un dilema. Planteaban que el diseñador sale de la universidad siendo creativo, puede organizar un microemprendimiento, pero rápidamente llega a un amesetamiento, porque llevan los productos a ferias internacionales y aunque los productos argentinos son excelentes y a buen precio, pero los piden en grandes cantidades. Es en ese momento, cuando la pequeña empresa debe subir a un próximo nivel, cuando se caen los emprendimientos. Hay una falla en la preparación a largo plazo. Mi duda es ¿nos falta esa parte o nos falta vincularnos mejor con alguien que maneje esa parte? Creo que es la segunda opción. Si vos a un tipo que está estudiando por ejemplo: ciencias económicas, lo involucras en el diseño y a un diseñador lo acercás al tema de ciencias económicas. Ese amesetamiento y caída lo podrían superar trabajando desde donde los dos se ponen en sintonía.

Y el modelo de pensamiento actual dentro de la Universidad consiste en meter más materias de economía, o de marketing dentro de cada carrera… ¿cuál es el plan de estudios? Seguir acumulando materias.

– Cuando la tendencia mundial es el networking (trabajo en red) y el coworking (trabajo cooperativo)…

– La clave es interconectar más. En un microemprendimiento de diseño, hay necesidad de tener, por ejemplo, un contador o un administrador y al mismo tiempo el administrador puede también tener pensamiento creativo y querer desarrollar sus productos/servicios, y si esto funciona va a pensar con quién pueda vincularse, va a tener la necesidad de un diseñador.

Entonces de esta manera, no se fuerzan las cosas, no tirás en dirección de uno u otro. Estamos uniéndonos.

Sin ir más lejos, en la facultad de Artes y Diseño misma, un estudiante de diseño gráfico, por ejemplo, no tiene contacto con los de música. Si muchas veces, está el tema del sonido y del audio como una cuestión que muchas veces necesitamos hacer jingles o para animaciones. Ahora una marca no se resuelve solamente con la gráfica, también hay que pensar en multimedia. Entonces ¿porque no hay posibilidad de que nos vinculemos dentro de la facultad? Ni siquiera te estoy diciendo a un nivel Universidad, sino intrafacultades, instrumentadas entre las cátedras, entre los docentes.

– En cuanto a estructura, ¿creés que necesitan cambios?

– Consideramos necesario achicar el Rectorado. El Rectorado ha crecido de una manera macrocefálica. Las facultades no pueden crecer más de ciertos límites, no pueden tener más de X cantidad de Secretarías, en cambio el Rectorado no tiene límites. Ahora hay tantas, tantas Secretarías, y con tanta gente adentro, que se ha vuelto ingobernable.

Deberíamos achicar el Rectorado reubicando a la gente que trabaja allí, acordando y mediando para  eficientizar las estructuras. Finalmente el Rectorado debe enfocarse de su función esencial que es la de establecer los vínculos y crear redes de trabajo y nuevas propuestas. Imponer estas nuevas reglas de gobernabilidad donde lo que se hace es activar a las facultades, no dominarlas ni gobernarlas, sino guiarlas para que se interrelacionen.

– Lo podríamos comparar con el nacimiento de Internet. Se buscó no concentrar tanto, y se empezó con la red delegando a cada nodo una parte de la autonomia. Es el mismo concepto, salir de un sistema cerrado.

– Ricardo afirma que en pocos años las PC ya no se van a usar, todo va a estar en la nube, y se va a acceder directamente desde un mini dispositivo. Todo el software va a estar en la nube, habrá que instalar programas. Sólo tendremos que pagar para usarlo o por el espacio de memoria. Ya empiezan a aparecer nuevas formas.

Como dice Ricardo, en el último tiempo en el rectorado se ha gastado más en impresoras que en otras cosas ¡¿Por qué?! ¡Si hay otras formas de hacer las cosas! Entonces vayamos a la vanguardia, empecemos a modificar esto, la gente tiene cierta resistencia al cambio tecnológico, pero depende de cómo lo vayas a implementar.


Para más información sobre el sistema de Gobierno de la UNCuyo los invitamos a ver este video realizado en 2014… [ VER VIDEO ]

 

Ayudanos a compartir

Otros artículos que te pueden interesar

Asamblea Anual de Adimza 2017 y muchas expectativas para el 2018


Leer más

Principales Tendencias en Diseño Gráfico 2018


Leer más

Feria de Arte, Diseño y Publicidad


Leer más
Ir a la barra de herramientas